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Se acercan las vacaciones de verano, un momento feliz para los niños y demasiado largo para la mayoría de padres. Organización y flexibilidad ante los cambios de planes pueden ayudar a que las vacaciones sean placenteras para todos y aleje de nuestra cabeza los deseos de volver a la rutina del curso. El parón escolar no significa que los niños dejen de aprender, de educarse y de formarse, solo que esa responsabilidad no recae en la escuela, si no en la familia de forma exclusiva. Si nos preocupamos por la educación de nuestros hijos cuando elegimos un colegio, también debemos ser serios a la hora de organizar el verano. Las vacaciones estivales deberían significar ocio, aprendizaje y educación.
Ocio porque es el momento ideal para el juego, las actividades con amigos, los deportes y descubrir o fomentar aficiones,... Aprendizaje, porque los niños aprenden todos los días de lo que les rodea, de los lugares que visitan, de las cosas que observan y podemos aprovechar para interesarnos por la riqueza todo aquello que tenemos cerca y no aprovechamos habitualmente: museos, bosques, personas interesantes... Educación, porque los padres deben día a día fomentar y enseñar los valores y formas de comportarse que tienen como principios en su educación, ahora más que nunca es el momento de compartir e intentar disfrutar juntos, sin quizás tener que ser tan estrictos en horarios y organización como durante el curso escolar, pero consolidando las normas importantes y exigiendio que ayuden y colaboren en casa en todo lo que puedan hacer. Si buscamos campamentos o actividades de verano debemos asegurarnos de que las organizaciones que las realizan sean serias, cuenten con el personal adecuado y no se contradigan con el ambiente educativo que reciben los niños durante el resto del año.Durante el verano tampoco hay que olvidar el trabajo intelectual, repaso escolar, refuerzo cuando lo requiere o por qué no, ampliación cuando un niño disfruta aprendiendo. El trabajo de deber realizar en un lugar apropiado, sin muchas distracciones y un adulto debe supervisar el trabajo para poder corregirle en el momento y aclarar las dudas que puedan surgir. Puedes encontrar muchos recursos amenos y divertidos en la red. La lectura debería ser un hábito y una forma de disfrutar. La mejor forma de conseguirlo es acertando en los gustos del niño y encontrando los libros que más le interesen y estén a su nivel. Id juntos a comprarlos o a buscarlos a una biblioteca. Desde Educabien os deseamos un Feliz Verano! |